
Las operaciones en agua salada exigen aleaciones de alta calidad o protección de materiales compuestos para garantizar la integridad estructural a largo plazo y reducir el mantenimiento no programado de la célula.
La certificación para estados de la mar específicos determina la disponibilidad operativa en regiones costeras, donde las condiciones de oleaje de alta frecuencia afectan a la seguridad del despegue.
Los sistemas de tren de aterrizaje retráctiles y robustos deben equilibrar las limitaciones de peso con las elevadas cargas de impacto que se producen durante los aterrizajes en pistas no pavimentadas o en el agua.
Los perfiles de misión de alto rendimiento requieren relaciones peso-combustible específicas para mantener la rentabilidad en diversas misiones de logística en islas remotas o de extinción de incendios.
