
Garantiza la operatividad legal dentro de las regulaciones del espacio aéreo internacional para evitar la paralización de la actividad y riesgos significativos de responsabilidad para los gestores de infraestructuras.
Asegura los niveles específicos de candelas y los patrones de destello requeridos para la visibilidad de los pilotos en condiciones meteorológicas adversas o entornos urbanos de alta densidad.
Determina los ciclos de mantenimiento y los costes del ciclo de vida de las luminarias instaladas en estructuras de gran altura con puntos de acceso restringidos o peligrosos.
Previene interferencias críticas con las señales de navegación aérea, los sistemas de radar y los equipos de comunicación situados cerca de los perímetros aeroportuarios o las rutas de vuelo.
