
El cumplimiento de las categorías de peso de la EASA y la FAA determina los niveles de riesgo operativo y las certificaciones de piloto requeridas para entornos urbanos.
El cifrado AES-256 de grado militar y el salto de frecuencia patentado garantizan la integridad de los datos de la misión frente a amenazas de guerra electrónica o espionaje industrial.
El equilibrio entre tamaño, peso y potencia (SWaP) permite la integración de sensores térmicos o multiespectrales sin comprometer la autonomía de vuelo ni la estabilidad.
El tiempo medio entre fallos (MTBF) verificado garantiza la disponibilidad de la flota y minimiza el coste total de propiedad mediante ciclos de mantenimiento predecibles.
