
Los sistemas deben cumplir con los códigos de seguridad internacionales reconocidos para minimizar la toxicidad del humo y la propagación de llamas en terminales aeroportuarias de alto tránsito.
Los componentes deben soportar la fatiga mecánica derivada de ciclos constantes para garantizar la integridad estructural a largo plazo, de acuerdo con los estándares de aviación internacional.
Los recubrimientos antimicrobianos no porosos facilitan una limpieza rápida con disolventes industriales sin comprometer las propiedades estéticas o estructurales del material.
Los componentes intercambiables permiten reparaciones rápidas y ajustes de configuración para satisfacer los requisitos específicos de densidad en las puertas de embarque y el flujo de pasajeros.
